
Que los hombres se fanatizan más de lo habitual durante el mes que dura el mundial, y desde un tiempito antes, es bien conocido por todos. Pero realmente, muchachos... hay extremos que, en mi modesta opinión, no deberían alcanzarse nunca. Aquí tenemos un claro ejemplo de fanatismo mundialista.
Señor carnicero, o señor que atiende la granja de venta de pollos: ¿es esto realmente necesario? ¿No le parece un poquito mucho? No se olvide de que el mundial es en pleno invierno... Además, y a menos que sea un Adonis de cuerpo privilegiado ¿usted cree que los demás vamos a disfrutar este espectáculo? Es más, hasta podría resultar contraproducente. Porque habría que ver como toman esta promesa/amenaza los muchachos de la selección. A lo mejor juegan peor que nunca y nos volvemos en la primera ronda por su culpa.
Por mi parte, debo confesar que desde que vi este cartel mi imaginación se ha desenfrenado totalmente. Imágenes profusas de un señor entrado en carnes bailando en zunga arriba de un mostrador, haciendo gestos obscenos con una ristra de chorizos, mientras un grupo de señoras mayores de las que hacen las compras a las 8 de la mañana revolean las bolsas de los mandados dando aullidos y tratando de deslizar monedas de 50 centavos adentro de la zunga del "stripper", como si estuvieran en una especie de Golden barrial...
Puffff, esta noche no voy a poder dormir, las pesadillas serán horribles!!
Esa granjita está cerca de casa, el chabón es un esforzado ¨"gracioso" de barrio. Una vez puso que vendía milanesas hechas con las manos de abondanzieri, porque no las usa... y que los muslos de pollo eran como los del ogro fabbiani...
ResponderEliminarIgual, quedate tranqui, que este mundial tiene menos entusiasmo que el de 1942 (que no se jugó)...
Bueno, esperemos por el bien común que solamente quede como una gracia. Para evitar la congestión en los consultorios psicoterapéuticos, digo. Igualmente yo propongo que este señor sea inhabilitado para cumplir con sus tareas de "vendepollos" hasta que pase el mundial, como medida preventiva!
ResponderEliminarPaul,
ResponderEliminarsimplemente genial. Ya qué quiere que le diga, el carniza me cae bien...
Cenicienta,
yo que usté me paro enfrente del carniza y le digo: por cada gol de la selección regaleme un chorizo, una morcilla parrillera o una colita de cuadril! quisiera ver si el fundamentalismo futbolero de este gordito simpaticón se anima a tremenda afrenta de su parte...
Tomá mate, carniza...
No me le animo Wendy... no me le animo!! Mire si me saca el chorizo nomás!!
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