lunes, 19 de abril de 2010

PRESENTACIONES


Buenas a todos, aquí me presento: la auténtica (pero no única) Cenicienta despeinada. ¿Y quién carajo es la Cenicienta despeinada? Apa, caramba, vamos a arrancar así?? Bueno, si tienen un ratito ya les cuento.
La Cenicienta despeinada es una mujer que se le acerca peligrosamente a los 40 (pero todavía le falta para llegar,¿ queda claro?), con todas las histerias y fobias posibles de una mujer en esas circunstancias, más algunas de su propia cosecha. Años de terapia la han convertido casi en un ser humano, y ese "casi" que quedó ahí colgadito explica lo del "despeine".
Los mencionados años de terapia la han llevado a preguntarse en más de una ocasión "¿Por qué justo a mí me tocó ser yo?". Gracias a la labor abnegada (y a veces un tanto cruel, debo admitir) de su terapeuta, terminó entendiendo que no fue por casualidad. Y ahí empezó el camino del autoconocimiento, la autocomprensión, el autoperdón y, por qué no, de la autocompasión. Porque la pregunta que se venía a continuación era "¿Y por qué carajos soy como soy?".
Por supuesto las causas son variadas y casi infinitas. Pero para empezar a entender cómo llegó a donde llegó, le pareció que lo mejor suele ser empezar por el principio y se remontó a su pasado lejano, a su más tierna infancia. Así, dándole muchas vueltas al asunto y pegándose un par de viajes sin haber fumado nada raro, llegó hasta un recuerdo que la dejó pensando bastante: de chiquita, ella quería ser como la Cenicienta. "No tiene nada de raro, es bastante común", se dirán muchos de ustedes. Sí, es cierto, pero en general las nenas quieren ser como la Cenicienta por la parte de la princesa. Pero ella no, ella quería el cuentito completo: en una precoz manifestación masoquista ella quería sufrir primero como una perra para entonces merecer ese destino de princesa. Y acá viene la parte más peligrosa de la historia: realmente creía que sólo así merecería toda esa felicidad prefabricada del príncipe azul y el castillo de ensueño. Le vendieron esa historia y ella la compró encantada de la vida. Claro, así era fácil, las reglas del juego eran clarísimas. ¡¡Malditos Perrault y los hermanos Grimm!! Que se pudran en el infierno... Y no olvidemos al Sr. Disney, que le puso la cerecita al postre con esa hermosa película en la que demostraba que se podía trabajar como una esclava y dormir entre las cenizas, y sin embargo estar siempre limpita y bien peinada.
Y así fue como nuestra moderna Cenicienta se lanzó a la vida prácticamente agradeciendo cada sufrimiento, porque eso la acercaba un paso más al principado. El tema es que la vida se empeñó en demostrarle cuán equivocada estaba, y con cada sopapo la pobre se despeinaba un poquito... Hasta que quedó así: sucia, andrajosa y con los pelos parados (de más está aclarar que esto es una metáfora, no es que le escape al jabón y al peine).
Bueno, no quiero extenderme demasiado en esta primera (y demorada) entrada. Ya iré desglosando de a poco mi interpretación sobre los viejos y nobles cuentos de hadas, verdades y mentiras de los príncipes azules, histerias y miserias varias. Pero ahora tengo sueño, y además ya me cansé de hablar en tercera persona como el Diego en sus buenas épocas. Porque como seguramente se habrán dado cuenta, la Cenicienta despeinada es esta humilde servidora. Ojo! Ni se molesten en llamarme para que les limpie los pisos y les friegue la casa como la del cuento, porque ni en pedo... esa parte también es una metáfora, yo eso no lo hago ni en mi casa!
Dicen que para muestra basta un botón, así que ya se irán haciendo una idea de lo que pueden encontrar por estos lares: ¡absolutamente cualquier cosa!

7 comentarios:

  1. Maldito Disney y su corporación satánica... pero qué bien adoctrinó a varias generaciones...

    WELCOME a la blogósfera, posteá seguido porque yo visito los blogs cuando estoy aburrido. O sea, muy seguido.

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  2. Tal cual, Paul, tal cual... esa sarta de cretinos nos han quemado la cabeza de tal manera, que la mayoría de los psicólogos de hoy comen gracias a ellos. Sólo espero que hayan recibido una cucharada de su propia medicina: casarse con una bruja más mala que la madrastra de Blancanieves, que ni siquiera haya tenido la delicadeza de matarlos rapidito con una manzana envenenada...
    Gracias por la bienvenida, la constancia no es lo mío pero creo que andaré por aquí al menos por un tiempito!

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  3. bienvenida al mundillo blogger.
    beso

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  4. yo tambien odio a los hermanos grimm!!!!
    como al menos por ahora no entiendo un pomo de como funciona un blog.. te digo que soy Adriana Giglio Tos, porque creo que voy a tener que poner esto como anónimo. Besos, exitos y felicidad!

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  5. Jajaja, gracias Adri! Se agradece la visita, espero que lo disfrute. Y por lo de no entender un pomo sobre el funcionamiento de los blogs, le digo que yo no ando mucho mejor, recién estoy aprendiendo! Besos

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  6. Lástima que no seguiste el blog, me quedé con las ganas de saber que pasó con el campamento, si llegaron a mojarse más que con la lluvia, si el media toronja sirvió para algo más que para untar la galletita.

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